DosViajando

las Joyas del mar de Andamán, las PHI PHI

Limestone cliffs of Phi Phi Leh Island, Krabi Province, Thailand. Koh Phi Phi Leh is part of Mu Ko Phi Phi National Marine Park.

Llega el verano, el buen tiempo y la desescalada… las ganas de ir a la playa aumentan y en DosViajando, nos vienen a la mente un montón de islas paradisíacas que visitamos en Tailandia. Vimos muchas, pero hoy nos centraremos en una de las dos pequeñas perlas situadas en el mar de Andamán. Por mucho que hayas leído sobre ellas, te dejarán con la boca abierta de par en par. ¿Te vienes a conocerlas? Bienvenidos a las joyas del mar de Andamán: las Phi Phi!


Después de varios días descubriendo las maravillosas playas de Railay y todas las islas cercanas, decidimos adentrarnos más en el cálido mar de Andamán y dirigirnos al sur hasta llegar a las famosas Koh Phi Phi.


Koh Phi Phi, ¿qué es?

Es un pequeño archipiélago formado por 4 islas y dos islotes: la mayor de ellas se llama Koh Phi Phi Don, su hermana, mucho más pequeña es Koh Phi Phi Leh y sus vecinas Bamboo Island y Mosquito Island.

Si vienes a conocerlas no te quedará más remedio que dormir en Phi Phi Don pues es la única que está habitada.

El resto de las islas forman parte del Hat Noppharat Thara-Mu Ko Phi Phi, un precioso parque natural protegido, no se puede construir.

Realmente, estas islas son de ensueño, llenas de playas con arena fina y blanca, un mar de color turquesa que quita el hipo y no habíamos visto en ningún otro lado, manglares, grandes paredes verticales repletas de vegetación…

Si, si alguna vez te imaginaste el paraíso, ten por seguro que será como las Phi Phi.


Koh Phi Phi Don

La grande, Koh Phi Phi Don, es de la que hablaremos hoy, está explotada y a rebosar de turismo. Cientos de barcos llegan todos los días desde Krabi, Phuket, Railay… cargados de pasajeros ávidos de fiesta y alcohol.

Para moverse aquí, solo hay dos medios: barco o pies y nada más desembarcar en el puerto de Tonsai, montones de locales se abalanzan hacía ti intentando venderte inmersiones, hoteles, llevarte en su speed boat…

De todos modos, no te asustes, si como nosotros no eres de muchedumbres, alborotos, bullicios y jaranas, todavía quedan lugares muy tranquilos en esta isla.

Sigue leyendo y te contamos alguno de los que hemos encontrado.


Date un paseo por Tonsai

Ya que será aquí donde desembarques, aprovecha y date un paseo por el pueblo.

Las coloridas calles de Tonsai, te incitarán a la compra: un pareo para la playa, uno para la cena, un pequeño recuerdo para mamá… enseguida te darás cuenta de lo sobreexplotada que está esta isla. Hay todo tipo de tiendas amontonadas, una tras otra: dive centers, bares, restaurantes…

Este pequeño y caótico lugar tiene una gran playa a cada lado. A la izquierda Loh Dalum Beach y a la derecha Ton Sai Beach. A la vez, está encajado entre grandes acantilados lo que le proporciona su famosa forma de H acostada.

¿Dónde nos metimos? ¡¡Si nosotros buscábamos todo lo opuesto!!

¿Qué tal un poco de trekking que nos aparte del bullicio?


Phi Phi View Point


Cógete una botella de agua (aunque una vez llegues, encontrarás a la venta todo tipo de aperitivos) y prepárate para una pequeña caminata hasta la cima. A 185 m sobre el mar, encuentras un mirador con unas vistas impresionantes de esta isla.

Desde aquí, puedes disfrutar de unas sensacionales panorámicas. Verás las playas, Tonsai, el precioso color turquesa del mar, lo super verde que es todo y hasta Phi Phi Leh (a la izquierda).

Si quieres seguir con el trekking, pues este fue sencillo (30 minutos aunque mucha escalera empinada), hay varios senderos que te llevan directamente a la playa de Rantee Beach o a la de Pak Nam Beach. Merece mucho la pena, son más tranquilas y muy bonitas.

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Hay otras cosas para ver en Phi Phi Don, pero todo está abarrotado, mucho ruido, música… hasta un mcdonald!! ¡Madre de diós!!

¡Nos vamooooooos (después de comer una hamburguesa claro)!

Definitivamente y a pesar de tener alguna zona más tranquila… este lugar, no es para nosotros.


El hotel y sus alrededores

Buscando un poco, nos decantamos por el Phi Phi Island Village Beach Resort, uno de los mejores hoteles de Phi Phi.

Situado al norte, con una playa de 800 m, solo se puede llegar a él por agua por lo que dificulta y encarece un poco la estancia, pero a cambio, respirarás un aire relajado y disfrutarás a lo DosViajando del paraíso.


¿Qué se puede hacer aquí? Todo lo contrario a Tonsai: relajarse y pasear.

Justo al lado, al salir del resort por la mano izquierda, hay una pequeña aldea donde comer, beber algo, un río con manglares cruzado por un puente por donde pasear y muy cerquita otra playa totalmente vacía…

¡A si! De paso que das una vuelta, quédate con las vías de escape en caso de tsunami! Esto… no se si tranquiliza o acojona…


Loh Ba Gao Bay:

La preciosa playa del hotel, con todas las comodidades. Muy tranquila y sin ningún tipo de peligro. Arena blanca y fina, paseo de palmeras, tumbonas a la sombra, bar… ¿Qué más se puede pedir?


Loh Lana Bay.

Aunque un poco sucia, nos dijeron que las mareas traen plásticos desde Malasia… es una zona preciosa. La vistamos en dos ocasiones y siempre fuimos los únicos.

¡Mentira! Nosotros, una vaca y un toro que se hicieron amigos desde el minuto uno.

Si te gustan los atardeceres acércate a verlos desde aquí. ¡Espectaculares!


Noi Beach

A la que tendrás que ir en barco, mucho más pequeña, llena de vegetación y donde hacer un poco de snorkel. Visitarla, no te arrepentirás.

Hacer este tipo de excursiones es muy sencillo, todos los locales tienen barco y si les preguntas y regateas un poco te llevarán a donde quieras. Solo acuerda con él la hora de la recogida y reza para que se acuerde.


El pueblecito:

El mejor momento para verlo es a la noche, con luces y algo de movimiento. Los días que estuvimos aquí salíamos a cenar, tiene varios restaurantes de comida Thai muy pero que muy buena.

En esta zona mezclan varios sabores en el mismo plato pero el resultado es espectacular.

¿Te imaginas dulce, salado, picante y amargo todo junto? Puede parecer algo raro si no estás acostumbrado, pero si lo pruebas… te sorprenderá!

Si visitas Tailandia, no dejes de probar toda su comida, porque es de las mejores del mundo.

Si te gusta cocinar… anímate a hacer un curso rápido, aquí te dejamos una receta que aprendimos! O mejor dicho, medio-aprendimos! Las barreras idiomáticas… ¡es lo que tienen!

Al rico POLLO al CURRY ROJO, tipical PHI PHI.

De isla en isla descubrimos una preciosa y tranquila aldea en Phi Phi y allí Kulap y Lawan nos enseñaron a hacer un rico plato tailandés. Para chuparse los dedos. ¿Te animas a intentarlo?


Los Manglares.

Justo al final el pequeño pueblo, hay un puente y bajo él, una zona de manglares. Todo esto está en peligro, la rápida construcción de los hoteles y resorts lo destruye todo a su paso. No debería estar permitido.

Este es el camino, cruzando el puente, te lleva hasta la playa de la que hablamos arriba la: Loh Lana Bay.

Aprovecha, admira el paisaje e intenta ver algún pajarito que aunque ocultos, los hay. Creemos que uno de los que encontramos fue la paloma imperial de varios colores, se posan habitualmente en los arboles, sobre todo al anochecer. En la playa, chorlitos de cara blanca, más fáciles de ver sobre la arena.


Tour por las koh phi phi

Lo que no puede faltar si estás aquí, es un tour por las islas de los alrededores.

Tan solo 30 minutitos te separan de ella, la perla de la corona. Phi Phi Leh es una pequeña deshabitada en ella solo encontrarás los guardas que la cuidan y unos cuantos locales que se dedican a recolectar la los preciados nidos de swiftlet (unos pájaros parecidos a las golondrinas).

Llegada a Phi Phi Leh

De esta parte hablaremos en otra entrada pero te dejamos este pequeño vídeo para que veas lo que es un paraiso.

Interior de Phi Phi Leh

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