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VIVIENDO con MASAIS, Ngorongoro

VIVIENDO con MASAIS  entrada a Ngorongoro

Pues si, como ya os adelantamos en la anterior entrada, una grata sorpresa nos estaba esperando al llegar al Ngorongoro. Algo que resultó ser increíble, una experiencia que nos llenó tanto de alegría como de tristeza en algunos momentos. Aprendimos mucho, no solo conocimos su forma de vida o sus costumbres sino también sobre plantas, sus usos y los animales que aquí habitan. Vamos a conocer de primera mano una de las tribus más impactantes de África (no la única, pues hay un montón), pasaremos dos días VIVIENDO con MASAIS en el Ngorongoro.

VIVIENDO con MASAIS vistas de ngorongoro

¿Dónde están los masais?

VIVIENDO con MASAIS en Ngorongoro

No tendrás que fijarte mucho para verlos. Desde que sales de Arusha y empiezas a recorrer estas preciosas llanuras salpicadas de acacias y pequeños arbustos, grandes rebaños de ganado aparecen cada poco, a derecha e izquierda y junto ellos, una esbelta mancha roja. Si tienes suerte y logras acercarte, verás un joven, seguramente con su arco o un largo palo en la mano, un muchacho delgado, alto, de facciones finas y envuelto en telas rojas con figuras geométricas. Te acabas de encontrar con un masai.

Son una tribu fácilmente reconocible y no solo por su vestimenta, la mayoría de las veces llevan grandes dilataciones en las orejas y adornan el rostro con quemaduras como símbolo de belleza. Cuenta Jeremías que esta costumbre empezó como modo de escapar a los traficantes que los perseguían para vender después como esclavos, pero la mayoría de las cosas que de ellos se sabe, son leyendas.

Masai explicando como se construyen las casas.

Tristemente, están dejando de ser aquella tribu semi-nómada aislada del mundo. Hoy en día, si acuerdas un precio, no es difícil entrar en uno de estos poblados, vestirán con sus mejores trajes y cual teatro, te agasajarán con impactantes bailes y saltos en el centro de la aldea para que consigas la foto que todo el mundo busca en el Instagram. Los masais, están teniendo problemas con sus tierras, sus reses, su forma de vida y este es ahora su mejor y más segura fuente de ingresos. Su modo de vida está cambiando a pasos agigantados. Y esto ¿es malo? Cada uno que opine.


Las historias de Jeremías

Oye Jeremías, ¿De dónde viene esta tribu?

Preguntamos de camino
VIVIENDO con MASAIS paseando sobre Ngorongoro
Jeremías Viviendo con Masais

Decía mi padre que Dios tenía tres hijos. Al primero, el mayor, le dio una flecha y el cazó. Al segundo le regaló una hoe. No sé cómo dicen ustedes. Para el campo. Para plantar.

Intenta explicar Jeremías

Una pala?

Contestamos

Si eso, una pala. ¿Se dice? Y el plantó comida. Y al tercero, al más pequeño le regaló un bastón de madera y este, que será el papá de los demás masais, cuidó de los animales. Todos los animales de la tierra son de los masais. O eso creen ellos! Jajaja

Continúa Jeremías

Qué bonita Historia Jeremías. Siempre nos sorprendes.

VIVIENDO con MASAIS  vistas del interior del crater del ngorongoro

Eso decía mi padre, mi profesora tenía otra. ¿Saben por qué visten con esa túnica roja destapando un hombro y con chanclas de goma? ¿Sus lanzas? ¿No les suena? ¿A qué se les parecen?

Hace una pausa

Una vez nos contó una historia de unas caravanas romanas que salieron en busca de las fuentes del Nilo pero nunca más se supo de ellas. Se perdieron. ¿No se les parecen a los romanos?


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Empieza la aventura

No queremos que esta sea una de las típicas excursiones de paripé, con saltos y festejos teatrales programados, deseamos conocer sus costumbres, que hacen, donde viven, como cuidan su rebaño, pasear con ellos por estás peligrosas tierras donde cualquier fiera te puede esperar agazapada, invisible tras unos matorrales. Saber que se siente viviendo aquí.

Masai y militar que nos acompañarán en esta experiencia

Jeremías nos buscó el mejor de los guías, el jefe del poblado y acompañados por un soldado armado con su metralleta en mano para defendernos ante cualquier ataque animal, nos disponemos a aprender todo lo que podamos.

VIVIENDO con MASAIS, arbol con musgo y ngorongoro al fondo

Tras las presentaciones, Jeremías decide quedarse en el coche, dice no estar tan loco, que si queremos que nos coman, allá nosotros. Él, mejor, cierra las ventanas y espera allí hasta que volvamos.

No tarden! Que les conozco! No se líen, esto al bajar el sol es peligroso!

Grita, mientras se tumba en el asiento.

Un safari a pie en el Ngorongoro

Con los nervios a flor de piel por lo que nos podamos encontrar empezamos a andar entre hierbas altas y matorrales. El llevar al militar con la mano en el arma no ayuda para nada.

Es un caminito de hierba baja que nos conduce hacia las altas paredes de más de 600 metros que rodean el cráter. Mientras, nuestro amigo masai, nos cuenta todo lo que su familia le enseño sobre las plantas, la naturaleza y los animales.

Sorprende ver el prefecto inglés que usan, tanto el masai como el militar para darnos todo tipo de explicaciones: esta planta, la tomamos para la barriga, esta otra fruta, la toman las embarazadas para no tener hijos, la de aquí, la machacas y si tienes una herida te la pones… Y con cada lección, una pregunta por nuestra parte: ¿Y cómo se hace? ¿Se puede comer? ¿Puedo coger una?

Poco a poco y con la tranquilidad que nos transmite «el saber» del masai, los nervios se van. Nos relajamos y empezamos a disfrutar mientras seguimos escuchando historias, leyendas, remedios…

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Abrumados por las vistas

Preciosas vistas del Ngorongoro

Sin darnos casi cuenta, habíamos llegado al gran barranco por el que se accede a la caldera. La altura, aunque no se aprecie en los vídeos impresiona. Allí abajo hay cientos de animales y desde aquí no conseguimos ver ni uno. Las vistas son de una belleza indescriptible, realmente espectaculares. Una gran llanura rodeada de paredes verticales, un lago, un bosque… Amarillos, marrones, verdes, azules llenan nuestros sentidos… Una leve brisa en la cara… ¡Qué momento! ¡Qué maravilla!

El ritmo del corazón se nos acelera, sentimos vértigo, confusión, temblores, hormigas en la barriga… ¿Cómo no enamorarse de este paisaje? ¿De estas tierras?

Nos sentamos en una piedra y admiramos todo aquello queriendo recordar no solo el momento sino las sensaciones, los olores, toda aquella grandiosidad que teníamos delante.

Tras recuperarnos, volvieron las preguntas:

¿Y los animales? ¿Suben hasta aquí?

Si claro, aunque no es habitual pues su casa está allí abajo, elefantes, leones, hienas… suben y nos visitan de vez en cuando. Los masais, no tenemos miedo de los animales, ellos tienen más miedo que nosotros.


El destierro de los masais

Allí abajo, vivió mi familia mucho tiempo pero ahora, nos echaron.

¿Cómo que os echaron?

Preguntamos sin entender lo que nos quería decir.

Si, nos quitaron nuestra tierra, ahora tenemos que vivir aquí arriba. Aquí unos pocos y en las montañas que veis allá también está nuestra familia. El estado nos lo quita todo poco a poco.

Explica bajando la cabeza

Durante muchos años Ngorongoro, Masai Mara o Serengueti entre otros, pertenecieron a los masais. Esta fue su tierra, su vida y su casa. Pero poco a poco, los gobiernos comenzaron a expulsarlos de los que ahora son parques nacionales trasladándolos a zonas de los alrededores, quedando así sin tierras fértiles. Cuidar el ganado ahora es más complicado, mucho muere y tienen que buscar otras formas de sustento cambiando así su modo de vida.

Nuestro guía seguía hablando:

Allí abajo, murió mi «jfllaak»

Dice mientras señala con el dedo

No entendemos que nos dice pero el militar se apura a explicar:

Los Masai tienen prohibido nombrar a los muertos así que usan apodos.

Él, enfermó y lo echaron de la casa. Si muere dentro de casa esta se contamina. Tuvo que ser expulsado del poblado y los animales le atacaron, seguramente fue alguna hiena.

Continúa diciendo el masai

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Despedida

Seguimos caminando a lo largo del estrecho sendero que discurre por la cima del barranco y escuchamos un ruido. Una pequeña hiena aparece tras los arbustos. ¡Qué preciosidad!  

¿Saben que significa soñar con una hiena pequeña? Algo malo va a pasar o alguien te va a traicionar. ¿Lo sabían? No vayan a pensar pero ustedes tienen un mal concepto sobre ellas. Las hienas son animales muy fuertes y deben sobrevivir en un lugar muy hostil compitiendo por la comida. No solo comen carroña como suele decirse, yo mismo las vi cazar tanto en grupo como a una sola. Aquí se dice que las hienas tienen poderes mágicos.

Sigamos, la madre aparecerá en cualquier momento.

Acaba diciendo

Esta tarde pasó volando. Caminamos hasta que nos dijeron que debíamos volver al camp, el sol se estaba poniendo y empezaba a ser peligroso. Llevamos un recuerdo precioso del Ngorngoro eso que aún no bajamos a él. El conocer esta cultura, esta gente, que compartan contigo tantas cosas…Esta aventura VIVIENDO con MASAIS no tiene precio.


¿Quieres conocer más sobre la cultura Masai? Sigue leyendo VIVIENDO con MASAIS

Al día siguiente volvimos con nuestro guía masai pero esta vez seguimos el camino de tierra protegido por ortigas que nos llevó hasta la aldea. A pesar de parecer muy serios, a los masais les gusta mucho gastar bromas y reírse, nos hicieron sentir como en casa y continuaron contándonos todo sobre sus costumbres ancestrales.

Camino a la aldea

Justo antes de llegar, un niño, ataviado con su shúkà, la manta roja en lengua masai que se viene traduciendo como «envoltorio del cuerpo», cruza corriendo de un lado a otro del camino. El guía lo llama y le dice algo con palabras incomprensibles para nosotros, luego nos explica:

Son los encargados de cuidar los rebaños. Hace poco, en la mañana, se dio un susto y perdió una de sus cabras. Un elefante apareció y él se agachó en los arbustos esperando que pasase de largo. Ahora tiene que buscarla, no podemos perder así una cabra.

Mantas masai o shuka

¿Porque ese niño lleva un shuka negra?

Preguntamos

Cada color tiene su significado. La negra quiere decir que hace poco se le hizo la circuncisión. Es una forma de hablar sin palabras, cada una tiene un mensaje. La azul es la de los casados…

Continúa explicando

Estos niños lo tienen bien sabido, agacharte, es lo mejor que puedes hacer si te encuentras con un elefante. Su vista es muy mala así que si te escondes y tienes el viento en contra seguramente no de contigo. Claro está, las cabras escaparán ellas solas el problema… pero luego tendrás que encontrarlas.


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Entrada al pueblo Masai

Ya en la entrada del pueblo, un hombre con grandes dilataciones en sus orejas, borracho y tambaleándose, sale a nuestro encuentro y nos saluda efusivamente. Mientras habla mastica algo que no sabemos muy bien que es.

Jajaja No se preocupen. El está siempre así. Siempre borracho. Él está comiendo de corteza de árbol (creemos que mimosa) y esta le coloca.

Nos dice el Masai riendo sin parar

Estos asentamientos masais se llaman zamoras, son círculos de cabañas echas con ladrillos preparados a base de barro, paja y excrementos y una vez secos son impermeables y bastante duraderos. Las paredes interiores, sin ventanas y con tan solo un minúsculo tragaluz son alisadas y posteriormente ahumadas. Puedes encontrar varias vigas de madera que se alzan hasta el techo.

Las habitaciones, en este caso tres, son extremadamente pequeñas, claustrofóbicas, con el espacio justo para acostarse. Es su interior es tal la oscuridad que no entran ni las moscas. Una pasada pensar como ellos pueden llegar a ver algo ahí. De hecho, nosotros, no conseguíamos ver nada y debido al flash las fotos salieron así:


La casa, VIVIENDO con MASAIS

VIVIENDO con MASAIS  Alberto en una casa masai, oscura

Llegamos a su casa y nos invitó a entrar. Allí estaba su familia en la más absoluta oscuridad. Lo único que alumbra es una pequeña hoguera en el medio que lo llena todo de humo dificultando la respiración.

Estas son mis dos mujeres, ya no quiero más. Esta es la primera, la que eligieron mis padres y la que me dio mis dos primeros hijos. Esta es la segunda, la más guapa, la que elegí yo, hace poco nos casamos, todavía lleva el pelo rapado de la boda.

Aparte de deshacerse de las melenas, el día del casamiento, debe caminar hasta la casa de su futura pareja adornada de mantas de colores y diferentes abalorios blancos. Al llegar y para bendecirla, el futuro marido, debe escupirle leche sobre el cuello. Romanticismo en toda esencia VIVIENDO con MASAIS.


Los «cuernos»

Aunque para nosotros sea un choque cultural y no logremos entenderlo, ellos tienen permitido la poligamia. Se pueden casar con tantas mujeres como puedan mantener. El tener muchos hijos es prosperidad y si el hombre, por lo que fuese, no pudiese tenerlos cualquier otro hombre de la tribu realizará el trabajo por él.

Si, para ellos la promiscuidad, tanto masculina como femenina, está bien vista. Por ejemplo, si tu vecino clava una flecha en la entrada de tu puerta quiere decir que esa noche quiere algo con tu esposa y tú deberás dejarle. O tu pareja siempre podrá satisfacer sus deseos con otro hombre que tenga tu misma edad, siempre con tu permiso claro. Esto es, VIVIENDO con MASAIS.

Suso en la casa masai VIVIENDO con MASAIS

¿Cuántos hijos tienes?

Solo tres, las cosas han cambiado mucho y lo que no quiero es que pasen hambre. Nos están poniendo la vida muy difícil.

Ya tengo ganas de que ande. Aquí desde que la mujer queda embarazada no se puede tener sexo con ella hasta que el niño ande y no solo eso, tengo que comer en casa de mi tío, el que nos acabamos de cruzar en la puerta.

El pobre niño respira mal por el humo, tose continuamente, pero nadie le presta atención. Parece ser normal para ellos. A nosotros nos da mucha pena.

Seguimos hablando largo y tendido pero aun nos tenía que decir algo más. Es cierto que hoy estaba más apagado que el día anterior, pero jamás hubiésemos imaginado algo así.


el ATAQUE de los LEONES

Esta noche una manada de leones se acercó a la aldea. Son muy listos y aunque las reses están protegidas por un vallado idearon la forma de hacerse con ellas. Todos se pusieron a un lado y un único león asustó a las vacas desde el otro, despavoridas, en estampida, salieron de un salto y tiraron la valla haciendo el trabajo mucho más fácil para los leones hambrientos. De 13 vacas que tenía, tan solo me quedó una y con las tripas fuera. ¿Quién se hace cargo de esto?

Nos acaba contando con lágrimas en los ojos.
Leona buscando caza

El poblado, salió a ahuyentar a los leones, pero ya era demasiado tarde, el mal estaba hecho. De todos modos está prohibido matarlos así que si la manada decidiese comerlas todas, poco podrían hacer para impedirlo.

Y así, acabamos la visita al poblado masai. Fue una sorpresa increíble conocer a estas hermosas personas, por dentro y por fuera, fuertes y duros como ningunos que hayamos visto, no les queda más remedio.

Seguramente, nos quedaron muchas cosas por contar, daría para hacer otro largo post sobre ello, pero aquí, dejamos plasmado muchas de las que nos sorprendieron. Esperando que os haya gustado… VIVIENDO con MASAIS.

Hasta pronto Bloguefamilia!

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Somos dos chicos que se conocieron hace 15 años y nunca más se separaron. Los dos descubrimos muchas cosas en común, como la pasión por conocer sitios nuevos, la naturaleza, los animales... la aventura... Siguenos, estaremos encantados de contartelo.

12 Comments

    • DosViajando

      Gracias a ti por pasarte y leer bballscholar. Para nosotros fue una experiencia de las mejores que hemos vivido y aún nos quedaron un montón de cosas por contar sobre ellos. Fue una pasada estar paseando con ellos por el Ngorongoroo o visitar a su familia.

  • labuelitaviajera

    Hola chicos, no existe bueno o malo cuando se viaja por estos lados, es todo tan diferente, a lo sumo costara un poco al principio pero con el tiempo la mente se abre y salvo algunos filtros que por suerte aun persisten, uno absorve la belleza que hay en todo. Los abrazo como siempre.

    • DosViajando

      Que razón tienes 🤗 lo que para nosotros es malo otros lo ven bien y al revés lo que otros nunca harían llo hacemos todos los días sin siquiera darnos cuenta 🤷🏻‍♂️ tengamos la mente abierta al fin y al cabo todos somos iguales.

    • DosViajando

      Gracias Alona 🥰 aprendimos mucho con sobre esta tribu fue una experiencia que nos encantó 🥰 ¿cuándo vuelves tu? Tenemos ganas de más neurociencias divertidas 🥰 besos.

      • AlonaDeLark

        chicos, estoy justo pensando en una serie de cortos relacionados con la demencia , Parkinson y Cº , pero son temas muy dificil de abordar desde la perspectiva de NeuDiv pero ya està en proceso. gracias por su interes tan inspirador desde el primer dìa que nos conocemo 🙂 besos para los dos y qué siga la aventura!!! verdad que sos viajes son alucinates!!!

  • Horacio Gil

    Chicos que experiencia más bonita y más intensa. Al final compartir las vivencias con los locales es lo más bonito. Que vida más dura tiene esta gente y como deberíamos relativizar nuestros problemas triviales. Estas experiencias son las que siempre recuerdas de los viajes, por qué son las que más te impactan.
    Pasando a un tema más frívolo, me he quedado con las ganas de saber si os dedicasteis a plantar lanzas por las chozas. No me hagáis caso, es una broma, está hablando mi lado de portera incorregible.
    Un abrazo y encantado de seguir vuestras historias.

    • DosViajando

      🤣😂🤣😂 el intercambio, parece ser, es a la noche y a dormir no quedamos 🤷🏻‍♂️ 😂🤣😂🤣 la verdad es que se lo están poniendo muy complicado a los masais y lo peor es que no puede hacer nada para evitarlo. Ellos eran felices viviendo así, tenían pastos y comida y ahora no tienen nada. Esa parte fue muy triste, escuchar como contaba donde vivía antes, como los echaron… la verdad es que esta parte fue de lo más emotiva. Besazos y hasta pronto

      • Horacio Gil

        El mundo está cambiando muy deprisa y no nos damos casi cuenta. Muchas cosas están desapareciendo. Creo que habéis sido muy afortunados de haber podido compartir un poco con esta tribu. Un beso.

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