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Descubriendo el paraíso, descubriendo Railay

Despertarse aquí… no tiene precio

Que tal Bloguefamilia. ¿Os imagináis que se siente cuando te levantas en el paraíso? Abres la cortina, una brisa de paz y tranquilidad roza tu cuerpo, los rayos del sol te acarician la piel, el olor a mar y naturaleza te llena los pulmones y una mamá con sus pequeños monos te saludan desde enfrente. Si, así se despierta uno aquí. Seguimos descubriendo Railay, seguimos descubriendo el paraíso.

Al ratito… Toc, Toc, Toc… suena la puerta y un amable chico nos dice:

Prepárense rápido, les va a gustar lo que les está esperando.

El hotel está prácticamente vacío y nos están tratando como a reyes. Todo un lujo.

¿Y cuál es la sorpresa? Tachán….

Uno de los chicos coge la mesa y el otro lleva una especie de bandeja tapada con manteles. Nos apuramos a decir:

De verdad, no se preocupen, no queremos ni la mesa ni las sillas. Con el mantel nos es suficiente.

No, no, como van a comer en la arena. Ni de broma.

Nos contesta el que llevaba la mesa

Momento desayuno romántico

Nos tienen preparado el desayuno. Pero no uno cualquiera, uno de los que molan de verdad. Hoy pasamos del bufet (sabéis que nos encanta) y nos vamos a comer fruta y pasteles a la playita. ¡¡Que ricooooo!!

Descubriendo Railay por la mañana
Desayuno en la arena

El día no puede empezar mejor. Un desayuno para dos a orillas del mar mientras sale el sol. Es temprano, no hay nadie en la playa todavía, bueno, a decir verdad, ayer estuvimos prácticamente solos todo el día.

Desayuno romántico

Unas preciosas vistas… un desayuno delicioso… la compañía inmejorable… relax, paseos y baños. Que fácil es acostumbrarse a estas cosas. Ya no nos queremos ir de aquí.

Día de playa

A Suso le encanta esto: toalla, vuelta y vuelta, chapuzón, toalla, vuelta y vuelta, chapuzón. Y no es de extrañar la verdad, aquí se está muy bien. Alberto en cambio… es más de chapuzón, paseo, paseo, chapuzón. Un culo inquieto que se suele decir. Y entre paseo y paseo descubre al fondo de la playa, hacía la izquierda, metido entre la jungla un pequeño camino que se va hacia las rocas. Tras un pequeño rato….

¡Suso! ¡Suso! ¡Vamos! Venga por favor… luego volvemos a la playa, ahora vente. Hay un camino que sube el acantilado por allí. Vamos a ver dónde llega anda.

Dice Intentando convencerlo

¿Porque no avisas en el hotel y que te vengan a dar un masaje? Venga, que te lo pago yo. Es que se está tan bien…

Suso sin levantar la cabeza de la toalla

Venga anda…

Y… modo aventura ON.

Recogemos todo y nos dirigimos al final de la playa.

¿Estás seguro que podremos ir por aquí? ¿No será peligroso? A ver si nos cae una piedra en la cabeza… o nos acabamos cayendo nosotros!

Descubriendo Railay aventura on
Aventura ON

Empezamos a andar y el sendero discurre entre la maleza y las rocas, poco a poco va subiendo y ganando altura.

Descubriendo Railay

Se pone más difícil a cada paso que damos pero hay una serie de cuerdas que nos ayudan en los lugares más complicados y resbaladizos.

Agarrate que vienen curvas

Esto es divertidísimo. Es como una escalada light. Hace un sol abrasador, hay partes muy complicados y verticales, sudamos a mares pero sin duda merece la pena.

Llegamos a un descansillo en forma de saliente, giramos la cabeza… y las vistas… son espectaculares. Madre mía! ¿Tanto hemos subido? Al fondo dos de las playas de Railay, desiertas, preciosas,

Tooooma vistas

Miramos arriba y una especie de escaleras nos indica el camino cada vez más complicado.

¿Seguimos?

¿Seguimos?

¡Claro que seguimos!

Vistas desde una cueva

Tras un gran esfuerzo… esto es lo que encontramos ¿Como para perdérselo no? Las anteriores vistas pero desde otro ángulo.

Viewpoint Railay, descubriendo Railay

En la cima de la montaña. Viewpoint

Un espectacular mirador desde donde puedes ver todo Railay. Es cierto que el camino puede ser complicado, incluso peligroso, pero todo esfuerzo tiene su recompensa y esta, es de las grandes.

Descubriendo Railay
Vistas al paraíso

¿Seguimos un poco más?

Empezamos descendiendo en dirección contraria. Un camino que algunos momentos no es aconsejable para el que tenga vértigo ya que descendimos por paredes verticales con tan solo agarrados a una cuerda.

Y ahora, lo que nos encontramos… fue esto:

Princess Lagoon

Princess Lagoon

La Princess Lagoon, una preciosa y pequeña laguna escondida en medio de estos acantilados de infarto. Un lugar verdaderamente mágico.

Y para terminar continuamos el paseo hasta llegar a Phra Nang, la playa, sin lugar a dudas, más bonita de Railay.

¡Hay una polla en la arena!

Grita Suso
Descubriendo Railay

¿Qué dices?

Alberto pensando que lo vacila.

¡Que hay una polla en la arena!

¿Eres tonto? No te entiendo.

¡No puede ser! tiene forma de… ejem, no cabe la menor duda, pero será casualidad o… tal vez el calor que hace en este lugar… el paseo… ¿La altura? No puede ser…

Las cuevas al fondo

Seguimos andando y sorpresa:

La Cueva de la Princesa

Cueva de la Princesa

La llamada cueva de la princesa. Una cueva con un altar al fondo y lleno de penes por todos lados, de todos los tamaños y formas, de todos los colores habidos y por haber y el más grande… de color negro.

Bueno, pongámonos serios, este realmente, es un lugar de culto para la gente local. Aquí los pescadores traen ofrendas a los falos de Shiva en forma de incienso y flores antes de salir a faenar y de esta manera asegurarse buenas y mejores capturas aparte de protegerles del mar.

Hay varias leyendas entorno a esta cueva:

Una de ellas cuenta que una princesa India murió en un naufragio y su alma ocupa la cueva desde entonces. Los lingams (penes) son un símbolo del dios hindú Shiva y están asociados con la fertilidad y virilidad.

Otra que cuenta que Phra Nang era la esposa de un pescador y cada vez que este salía a faenar ella lo esperaba resguardada en la cueva. Cierto día, el marido no volvió y ella quedó el resto de su vida en la cueva, mirando al mar, esperándolo.

Otra que allí vivía (y vive) una diosa-princesa del mar llamada Phra Nang. La gente de la zona dice que si alguien talla un pene de madera y lo tira al mar en cualquier lugar de Krabi, este terminará en la cueva Phra Nang

Descubriendo Railay

Entre desayuno en la playa y los largos paseos… nos hemos quemado. Si venís a Tailandia echaros un montón de crema protectora. Aquí el sol es implacable, ni con la mejor de las cremas estás seguro.

Así que nos vamos a poner debajo de los preciosos manglares a descansar.

La playa más bonita

Y al llegar al hotel…

Una sorpresa más nos aguardaba al llegar al hotel. Tras la ducha y vestirnos para salir a cenar y dar una vuelta… una vez más nos acompañan y nos llevan a un lugar recogido de la playa:

Una romántica cena para dos, en la arena, nos esperaba. Esta vez, sin mesa, ya nos conocen.

Romántica cena para dos

Y después… Descubriendo Railay POR LA NOCHE, un poquito de fiesta nunca viene mal.

Descubriendo Railay, también de noche
Fiestaaaa

Somos dos chicos que se conocieron hace 15 años y nunca más se separaron. Los dos descubrimos muchas cosas en común, como la pasión por conocer sitios nuevos, la naturaleza, los animales... la aventura... Siguenos, estaremos encantados de contartelo.

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