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Pak Chong, una ciudad de dragones

Muy buenas bloguefamilia. ¡Ahora sí! ¡Empieza la aventura! ¡Lo que nos gusta! El siguiente lugar que visitareis con nosotros es Pak Chong donde nos hospedaremos para llegar al Parque Nacional de Khao Yai.

Empezamos con un pequeño paseo hasta la estación del tren. Como nos gustó la experiencia de llegar a Ayutthaya en él, repetiremos. La idea es llegar de Ayutthaya a Pak Chong, nos llevará aproximadamente dos horas y media, así que podremos relajarnos un poco y disfrutar del entorno. Una vez lleguemos, tenemos que buscar alojamiento y luego un bus o cualquier otro medio de transporte que nos lleve al día siguiente a la jungla en Khao Yai.

Hacia la estación

El paseo a la estación ya fue una aventura en si. Caminando nos vamos cruzando con un montón de monjes. Salen a dar el paseo de la mañana para recibir la caridad de la gente, su comida del día a cambio de unas oraciones. Nos asombramos viendo que de una simple maceta crecen plantas como si de una selva se tratase, el clima aquí es espectacular. En cada esquina nos encontramos un bonito y pequeño altar, protegidos siempre por un techo de cables. Todo nos sorprende.

En busca del tren por Ayutthaya

A esta hora todo está tranquilo, algún coche, alguna moto… pero solo nosotros caminando, en silencio. En estos momentos, es cuando nos damos cuenta de lo poco que se necesita para ser feliz. Simplemente con una mochila y muchas ganas de conocer y vivir nuevas experiencias, sin miedo a perderse o equivocarse, sin miedo a aprender de otros y a abrir la mente, acompañados el uno del otro…

El monje:

Un monje amable, con ganas de practicar inglés nos para y nos saluda. Apagamos la cámara por respeto y nos cuenta:

Salimos en peregrinación todas las mañanas y la gente nos da comida. Por miles de años la tradición ha sido que los seguidores ofrezcan la comida a nosotros y estamos satisfechos con cualquier cosa que nos dan.

Dice el monje

Nuestra tradición es que todos debemos experimentar al menos siete días en nuestra vida ser monjes y así fue como empecé yo…

Cuenta bajando la voz

Quería ganar mérito y honrar a mi padre y a mi madre. Pero todo esto me gustó y llevo ya muchos años en este templo, lejos de la que era mi casa. Ahí arriba subiendo esas escaleras está mi vida, mi camino.

Señala en la dirección con la cabeza.
Alberto Domínguez Liste Pak Chong
Amable monje descalzo

Estuvimos un buen rato con el… hasta que se despidió con amable gesto con la cabeza que nosotros repetimos sin pensarlo. Que agradable, que paz transmite. Hay mucho que aprender del budismo:

Las cuatro verdades fundamentales del budismo:

  1. La existencia es sufrimiento
  2. El deseo provoca el sufrimiento
  3. Elimina la causa del sufrimiento y el sufrimiento dejará de existir
  4. El camino de las ocho vías es la forma de eliminar el deseo

Ahora habría que explicar lo de las ocho vías pero eso lo dejamos para otro día. Ya solo leyendo y pensando en las cuatro verdades fundamentales da para darle vueltas a la cabeza. Que razón tienen.

Pasajeros al treeeeen…

Mientras esperamos al tren, os contamos un par de cosas que hay que saber sobre Khao Yai.

  • La reserva natural más antigua de Tailandia
  • Patrimonio Natural de la Unesco
  • Uno de los más grandes parques de Tailandia
  • Con árboles milenarios
  • Más de 3000 especies de plantas
  • Un gran número de elefantes
  • Osos
  • Tigres y leopardos
  • Serpientes, monitores, cocodrilos,

wuuuuaaauuu! ¡Que ganas!

El tren

De camino, el paisaje cambia totalmente. Todo es verde y hay cultivos a los pies de las vías, arroz, maíz… muchas pipas…

precioso campo de girasoles

y más arriba en las montañas todo cubierto de vegetación exuberante, se ve todo mucho más salvaje y alguna de las cimas un bonito templo o una escultura dorada.

Pak Chong
verde que te quiero verde

Embobados con las vistas, mientras tomamos un café y unas pastitas que nos sirvieron, ya casi estamos en Pak Chong.

Que paisajes…

¿Consejos a tener en cuenta en la jungla?

  • ¡Ojito con las sanguijuelas! Lleva calzado alto y mete el pantalón por dentro de los calcetines. Si… no es muy chic ya lo sabemos. También deciros que no es el fin del mundo que una te muerda.
  • Repelente para los mosquitos
  • Agua, te hará falta para las caminatas
  • Muy importante: prudencia, mucha prudencia… Dos de los trekkings, los más cortitos puedes hacerlos por tu cuenta, el resto aconsejan hacerlo con ranger. ¿Te imaginas encontrarte con un elefante salvaje? ¿Con un tigre?… Bueno… prácticamente imposible hacerlo pero más que nada hay que tener mucho cuidado de no perderse, en la selva es muy fácil desorientarse.
Pak Chong, Domínguez Liste
juntos al fin del mundo

Entre tanta información y tanto consejo… llagamos a Pak Chong. Nos cargamos las mochilas al hombro y bajamos con nervios del tren.

Pak Chong

Parece una ciudad pequeña. Empezamos a andar sin rumbo, tranquílamente, observando todo. Tenemos que buscar un lugar donde alojarnos, pero mientras… ¿qué mejor que conocer un poco más de este lugar?

Pak Chong, Dominguez Liste

Hay un montón de tiendas a los lados, una con cabezas de cerdos, otra de huevos frescos de todos los colores (negros, rosas, azules…) nos acercamos a verlos y nos cuenta la señora:

¿Quieren un huevo del dragón?

Nos miramos… sonreímos… o mejor dicho, aguantamos la risa para no faltar al respeto y le preguntamos.

¿Y eso que es señora?

Con cara de sorprendidos

Un huevo del dragón es un huevo milenario. ¿Quieren comprar uno? Un huevo crudo se entierra en una mezcla de ceniza… barro… y después de dejarlo reposar quince días ya está listo.

Continúa explicando la dulce señora

No señora, nuestro estomago no está preparado para semejante manjar, denos mejor una fruta de estas que tiene tan bonitas. ¿Cómo se llaman?

Pak Chong
fruta del dragón

¿Esta de aquí? Esta se llama fruta del dragón señor. ¿Quiere unas pocas?

Acabamos de descubrir que aquí todo tiene que ver con el dragón! jajaja Compramos un par de ellas para comer mientras paseamos y bromeamos sobre lo ocurrido.

Buscando hotel:

El siguiente paso es buscar un lugar donde dejar las mochilas, ya empiezan a pesar. Aquí parece no haber turistas, todo el mundo que nos cruzamos es tailandés. Como no encontramos ningún tipo de alojamiento decidimos preguntar.

Hola, buenos días, ¿un hotel por favor?

ฉันไม่เข้าใจคุณ

Recibimos por respuesta

Hola, buenos días, ¿un hotel?

ฉันไม่เข้าใจคุณ

Nos contesta otra persona
Huevo del dragón, fruta del dragón, puente del dragón..

Nos tememos lo peor, en este pueblo perdido… ¿nadie habla Inglés? Preguntamos varias veces más haciendo señas de dormir con las manos y diciendo to sleep, to sleep, hotel, hotel pero nadie nos entiende. Entre risas y pensando cómo vamos a hacer, nos encontramos un 7-eleven, un pequeño supermercado que usan mucho para dar direcciones. Si, si, preguntas y te dicen: sigues por aquí, todo recto hasta el 7-eleven y giras a la derecha. En Tailandia hay muchos y te pueden sacar de muchos apuros cuando necesites algo. La cajera es bastante joven así que cruzamos los dedos y vamos a preguntar allí.

Efectivamente, muy amable nos indicó un lugar para dormir. De camino no encontramos ni un hotel ni nada parecido. El sitio no tenía cartel, era como una especie de edificio con un mostrador en la entrada. Viendo que no vamos a encontrar nada más, pedimos la habitación, nos dan la llave y subimos al ascensor. Nada más cerrarse la puerta….

La fauna, nuestra querida amiga «la Cuca»:

¡Dos peaaaaaazo cucarachas corren entre nuestros pies! Nooooooooo. Si se parecen más a un rino que a una cucaracha de las que conocemos. ¡Son enormes! Salimos de un salto y entramos corriendo en la habitación.

¡Madre mía! ¡Vaya cerradura! Esta puerta no se ve muy segura.

¡Cuidado! ¡Que la pisas!

Otra cucaracha pasa entre nosotros y se mete en lo que debe ser el baño.

La Cuca

¿Nos vamos a quedar aquí? Si vienen dos de esas por la noche nos llevan encima de la cama y ni nos enteramos. ¡Yo duermo vestido!

Dejamos las mochilas bien cerradas para no trasportar polizontes al marchar y nos vamos a dar un paseo. Parece un pueblo muy tranquilo. El paisaje es montañoso y hay aquí cerca un lago. A ver si nos da tiempo a echarle un vistazo.

Vamos andando dirección Khao Yai, alejándonos del centro de Pak Chong y encontramos una especie de calle peatonal, en cuesta, bares y tiendas a un lado, un bonito jardín y lo más curioso, una especie de aspersor que va disparando niebla a cada rato y refresca un montón. Así que… en este bonito lugar nos vamos a quedar a tomar unas cervezas y a repasar el día.

No os perdais KHAO YAI os va a flipar!

Somos dos chicos que se conocieron hace 15 años y nunca más se separaron. Los dos descubrimos muchas cosas en común, como la pasión por conocer sitios nuevos, la naturaleza, los animales... la aventura... Siguenos, estaremos encantados de contartelo.

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