DosViajando

El sendero de São Lourenço

En busca de un sendero mágico y especial

Seguimos con la ruta por la parte sur de la Perla del Atlántico. Esta vez y después del susto que nos dimos por los «furados» del centro… decidimos evitar estos túneles y hacer otro pequeño trozo de costa.

Como podéis ver en el mapa, no es mucho trayecto pero lo haremos con calma y tiempo, parando para desayunar, comer, darnos un bañito y sobre todo… iremos en busca de un sendero mágico y especial nos espera al final del camino.

Ya está amaneciendo, hay algunas nubes en el cielo y las olas baten con fuerza en las rocas de la playa. Nos asomamos a la ventana para disfrutar de este momento. Aún hace fresco pero nos da igual. Hay un par de sillas en el balcón y aquí sentados, en silencio, dejamos que pase el tiempo. Nos estamos acostumbrando a la vida en esta isla. Ya no nos gustan las prisas, el estrés… Es mejor sentarse y esperar, observar, disfrutar cada momento.

Olas

Caniço

Cansados de tanta calma y relajación, subimos al coche y sin prisas emprendemos el paseo que tenemos planeado para hoy. ¿Quieres verlo?

Canico

El primer pueblo con el nos encontramos es Caniço, es tranquilo y bonito pero ya es más ciudad que pueblo para nuestro gusto aunque se sigue respirando ese aire relajado que domina toda la isla.

Aquí podrás encontrar, dos capillas una de ellas pequeñita y un fuerte de esos que los defendían de los ataques piratas, como el amarillo de Funchal, solo que este está en ruinas.

Canico

Con ganas de desayunar, paramos el coche en el mismo paseo, el de Garajau. Dimos una vueltecita y paramos en bar a pie de playa. Nos vamos a tomar un buen café y un zumo natural de esos que tan bien sientan por la mañana, sobre todo con estas vistas y mientras acabamos, pensaremos en lo que nos aguarda al terminar. ¿qué hay en Caniço?

Piedras grises playa

Por un lado la Playa de Garajau, en la que ya estamos y por el otro un miraduro con la estatua del Cristo Rey que no es otra que una pequeña copia del Cristo Redentor de Sao Paulo. La visita merece la pena y las vistas desde el mirador te aseguramos que son asombrosas.

Cristo Rey

Otros lugares que ver:

Zona balnearia de Galo Mar con la playa do Galo – un Centro de buceo ya que esta zona del mar está protegida – Reserva Natural Parcial de Garajau. Bucear aquí tiene que ser espectacular. Entre lo bonito de la zona, las pareces verticales de la isla volcánica y hay unos pedazo de bichos… nos contaron que la riqueza biológica del lugar es extraordinaria. Una pena que Alberto tenga el brazo roto y no poder echar un vistazo bajo el agua.

Playa Reis Magos – una pequeña pero bonita playa de piedras donde te encuentras también con o forte dos Reis Magos que hoy en día está en ruinas.

Emprendemos el camino dirección a Santa Cruz, nuestra siguiente parada, llamada por aquí como la ciudad aeropuerto, nombre fácil de entender pues en varias fotos que hicimos sale un avión sobrevolando.

Santa Cruz

Santa Cruz

Seguimos con sueño, hoy dormimos poco así que paramos ya al segundo café. De nuevo dejamos el coche directamente en el paseo de la playa buscando un bar acogedor para sentarnos.

La zona aunque pegada al aeropuerto, es muy bonita. Hay una preciosa playa de cantos grises flanqueada por grandes palmeras. Lo curioso es que a pesar de ser una de las ciudades más grandes de la isla no pasa ni un coche, no se ve gente. Lo único que escuchamos son las olas, las gaviotas y las campanas de la iglesia de São Salvador.

¿Qué puedes ver o hacer aquí?

¿En Santa Cruz? Pues el amable chico del café nos explica que es una ciudad familiar y que normalmente, los días de sol en verano, se abarrota de niños. La razón es por que tienen un AquaPark con un montón de atracciones donde la más famosa son los toboganes rápidos. Nosotros como vamos de paso… no pararemos aunque seguro que lo disfrutaríamos mucho. Nos encanta pasar el día juntos haciendo de niños pequeños de tobogán en tobogán. jajaja

Santa Cruz

Acabamos el café y nos despedimos de praia das Palmeiras iremos primero hasta la iglesia y luego, a la vuelta, iremos hasta el mercado donde dicen que puedes encontrar cualquier tipo de fruta exótica que te apetezca y está en el extremo este de la playa, cerca de donde está el coche.

Los pueblos de este lado de la isla no son tan pintorescos como los que habíamos visitado en días anteriores. La iglesia es grande con una bonita cruz hecha de mármol y está rodeada de viejos árboles. De camino al mercado pasamos junto al coche y decidimos subirnos ya, nos saltamos esta visita.

Vamos a seguir con la ruta pues tenemos planeada una bonita caminata para acabar el día. Según nos dijeron el lugar es precioso y muy diferente al resto de Madeira. Así que vamos con ganas y lo queremos hacer con calma.

Santa Cruz

Haremos otra parada primero en la praia de Machico, despues en Machico pueblo, luego en Canical y seguiremos hasta donde se acaba la carretera en la punta más este de Madeira en Ponta de Sao Lourenzo.

Machico

¿Que podremos ver?

Aquí en Machico, tenemos un par de buenos miradouros una pequeña playa de arena (de las pocas que hay en la isla) la Praia da Banda Além y un museo que no te puedes perder: el Museo da Baleia.

love

Hoy es un día de playas así que si, nuestra primera visistas es esta. Todavía vacía, ni siquiera hay pisadas en la arena. Si, escuchasteis bien, en la arena! En esta playa hay una buena parte que es de arena amarilla. Así que nos sentamos… nos damos la mano… y nos dedicamos a mirar al mar un buen rato viendo las gaviotas pasear por la orilla.

Machico

Tras esta reparadora parada y con los bolsillos llenos de arena nos ponemos camino del museu da baleia. En seguida lo encontramos. Como ya os explicamos en otra ocasión, Madeira se dedicaba a la caza de estos grandiosos animales. En el museo te podrás encontrar desde maquetas colgando de diferentes tipos de ballenas o delfines a tamaño real a los típicos barcos que se usaban para la caza.

Link que os lleva a la página del museo: MUSEU DA BALEIA DA MADEIRA

Es un museo con buenas iniciativas pues una de ellas es la limpieza de playas. Si vienes aquí, anímate e inscríbete pues ayudas a la isla y al medioambiente. 

São Lourenço

Y por fin llegamos al sendero que veníamos buscando, un sendero mágico muy especial. Aparcamos, cogemos la mochila e ilusionados nos ponemos a caminar.

Este lugar, a pesar de seguir siendo acantilados, es muy diferente a la otra Madeira que estábamos acostumbrados. ¡No hay árboles! Mientras que el resto de la isla recuerda una selva esta parte parece un desierto (sin arena). No nos malinterpretéis, sigue siendo precioso

Esto tiene una explicación, debido al clima semiárido y a los fuertes vientos que continuamente azotan esta parte de la isla solo crece vegetación rastrera.

São Lourenço está formado una península y dos islotes el de Farol y el de Cevada y no es otra cosa que un largo brazo de rocas en la parte más este de Madeira.

Andando ya por el sendero nos damos cuenta que está muy bien preparado. Un caminito ondulante de tablas que suben y bajan a cada paso. Las vistas durante todo el camino son sobrecogedoras. Este lugar es precioso.

Las zonas que vamos a ver:

Seguimos caminando y el sendero ya es de tierra no de tablas. Pero el estado es muy bueno. De todos modos lo que menos miramos es el suelo. Todas las vistas de los acantilados, los colores amarillos y marrones que están por todos lados, un montón de aves que te acompañan todo el camino… es un lugar mágico.

No dejamos de mirar hacia el mar intentando ver una foca moje o como la llaman aquí lobo-marinho o alguna ballena a lo lejos… pero hoy tampoco tenemos suerte en esto. No pasa nada, de todos modos no hace falta, otra vez quedamos enamorados de los paisajes de esta isla, de sus acantilados, sus colores, su olor a mar y naturaleza…

Llegamos al final del sendero, nos sentamos en una roca y juntamos las cabezas mirando al horizonte. No hay nadie en kilómetros, estamos solos, nosotros, el mar, y esta preciosa punta de São Lourenço. Una vez más la naturaleza nos deja atónitos con tanta belleza.

Vamos a quedar un buen rato aquí y luego nos queda el camino de vuelta. Como siempre, muchas gracias por leernos y formar parte de esto bloguefamilia. Os animamos a venir hasta aquí, hasta esta puntita de la isla, os animamos a que hagáis un pequeño esfuerzo para llegar y os senteis a sentir todo esto que estamos sintiendo. Podéis estar seguros, merece la pena.

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